La cadena cárnica paraguaya atraviesa un inicio de año marcado por tensiones entre productores, frigoríficos, comercios y consumidores. Mientras el precio en góndola continúa en niveles elevados, el sector productivo advierte que la situación responde a factores externos y logísticos que están afectando la oferta y los costos.
Precios al consumidor en alza
En las últimas semanas, el precio de la carne vacuna registró incrementos cercanos al 17% en el mercado interno. Sin embargo, desde la Asociación Rural del Paraguay (ARP) remarcan que el productor no es responsable del encarecimiento, ya que el valor del ganado en pie incluso mostró retrocesos en dólares.
Voceros del gremio señalan que la suba en carnicerías y supermercados responde más a la dinámica comercial y a la disponibilidad de cortes, que a un aumento en el precio pagado al ganadero.
Lluvias en el Chaco complican la oferta
Las intensas precipitaciones en Alto Paraguay y Boquerón generaron serios problemas de transitabilidad, afectando el movimiento de hacienda hacia los frigoríficos. Camiones varados, caminos intransitables y retrasos en la faena redujeron la oferta disponible, presionando los precios al alza.
Productores advierten que la normalización podría demorar varias semanas, dependiendo del clima y del estado de los caminos.
El dólar golpea al productor
Otro factor que genera preocupación es la fuerte caída del dólar, que redujo hasta un 25% el ingreso real del productor. El negocio ganadero se cobra en dólares, pero la mayoría de los costos —mano de obra, insumos, servicios— se pagan en guaraníes. Esta combinación genera incertidumbre y menor margen, afectando la planificación del ciclo productivo.
Debate por una posible importación de carne desde Brasil
En medio de la tensión por los precios, surgieron versiones que indican que el Gobierno estaría evaluando la importación de carne desde Brasil para contener el costo al consumidor. La posibilidad generó preocupación en el sector ganadero, que considera que una medida de este tipo podría distorsionar el mercado y afectar aún más al productor local, que ya enfrenta menores ingresos y mayores costos.
Desde gremios rurales señalan que Paraguay es un país netamente exportador y que recurrir a la importación sería “un mensaje contradictorio” para la cadena productiva. El Ejecutivo, por su parte, no confirmó oficialmente la medida, pero tampoco la descartó, lo que mantiene el debate abierto.
¿Hay riesgo de desabastecimiento?
La ARP descarta un escenario de escasez. Explican que cuando Paraguay exporta más, también aumenta la faena, lo que garantiza la disponibilidad de carne para el mercado interno. Sin embargo, reconocen que la logística y el clima seguirán siendo factores clave en la evolución de los precios durante el primer trimestre.
Un mercado que se adapta
Pese a los aumentos recientes, Paraguay continúa teniendo una de las carnes más accesibles del Mercosur. Aun así, el consumidor local está ajustando hábitos: se observa un mayor movimiento hacia cortes económicos, promociones y compras más espaciadas.


