Las proyecciones climáticas y el repunte de las exportaciones sostienen un escenario favorable para la próxima campaña agrícola en Paraguay.
El sector agrícola paraguayo comienza a mostrar señales firmes de recuperación luego de un 2025 marcado por variaciones climáticas que afectaron el rendimiento de varios cultivos estratégicos. Las primeras estimaciones para la campaña 2025/2026 indican que la soja podría alcanzar 11 millones de toneladas, impulsada por lluvias más regulares y una mejora en las condiciones de implantación.
El maíz, por su parte, se consolida como el cultivo compensador del sistema productivo. En el último año, las exportaciones del cereal crecieron más del 80% interanual, posicionando a Paraguay como un proveedor confiable en mercados regionales y extrarregionales. La demanda sostenida y la competitividad logística fortalecen el optimismo de productores y cooperativas.
Técnicos del sector coinciden en que el comportamiento del clima será determinante para sostener esta tendencia. Sin embargo, destacan que la adopción de tecnologías de manejo, la rotación de cultivos y la mejora genética permiten enfrentar con mayor resiliencia los desafíos productivos.
Con precios internacionales estables y un escenario climático más favorable, la agricultura paraguaya se prepara para un ciclo que podría marcar un punto de inflexión en la recuperación del rendimiento y la estabilidad económica del sector.


